El sector manufacturero avanza hacia operaciones más estables y predecibles, impulsadas por la necesidad de eliminar variabilidad y reducir desperdicios a lo largo de todo el flujo de valor. La presión por entregas rápidas y calidad impecable demanda sistemas de producción más robustos, visuales y estandarizados, donde cada proceso agregue valor y permita responder con flexibilidad al cliente.
Resultados típicos obtenidos con la implementación de Lean