¡Inscripciones abiertas para el Lean Summit 2024!

Buscar
Close this search box.
Buscar
Close this search box.
/
/
¿Demasiado ocupado para hacer mejoras?

¿Demasiado ocupado para hacer mejoras?

Me asombra la cantidad de gente que me dice: "No tengo tiempo para mejorar mi trabajo".

“Lo único que puedo hacer es mantener la cabeza fuera del agua para no ahogarme” es lo que suele seguir. ¿Alguna vez has dicho algo así o te has sentido así?

Este tipo de barrera psicológica es muy real para algunas personas. Pero ahogarse, y llegar siempre tarde al trabajo, tampoco es una buena sensación; así que hay que hacer algo para neutralizar el efecto paralizante de estos pensamientos.

Un paradigma es un mapa o modelo mental de cómo vemos el mundo. Aunque lo sepamos, muchos de nosotros no estamos seguros de en qué paradigma nos movemos. Algunos paradigmas nos ayudan (por ejemplo, la creencia en el respeto a las personas), mientras que otros nos entorpecen (el estereotipo de que los jóvenes no se preocupan por hacer un buen trabajo). El paradigma “no tengo tiempo para que la mejora forme parte de mi trabajo diario” es especialmente malo. Así que aquí van algunos consejos que utilizó para ayudar a los demás y a mí mismo a cambiar a una nueva forma de pensar sobre el trabajo y, con algo de práctica, abandonar el viejo paradigma:

1. Los procesos de trabajo mejoran o empeoran.

Por sí solo, el proceso se estanca y cae en un estado de confusión debido a los inevitables cambios que se producen y a las interdependencias a lo largo del flujo de valor (piense en traspasos, prioridades contradictorias y falta de visibilidad). El trabajo estandarizado no basta para provocar la ola de degeneración del proceso.

2. El trabajo mal planificado nos impide mejorar. El trabajo mal planificado es el que consume todo el tiempo libre que creemos tener.

Las principales fuentes de trabajo mal planificado incluyen la repetición de tareas, la variación, las interrupciones en el flujo de información y materiales, la sobrecarga, los procesos de trabajo mal definidos y las sorpresas inesperadas causadas por el conflicto de prioridades y la falta de transparencia en el trabajo.

3. Las pequeñas mejoras se suman a una gran mejora. Las pequeñas mejoras en nuestro trabajo también son más sostenibles.

Por ejemplo, es mejor practicar sistemáticamente el trabajo de mejora durante quince minutos al día, que empezar con la intención de dedicar una hora diaria, y abandonar el compromiso al cabo de una semana sin encontrar una hora libre en el día. La práctica diaria es la clave. Piense en cuarenta días laborables consecutivos de una nueva práctica para crear un hábito. Tendemos a ser buenos en aquello en lo que pensamos y hacemos constantemente.

4. Influye mucho hacer que las cosas sean visibles para todo el mundo.

Crear un tablero sencillo que muestre la fecha, el tema, la acción emprendida y el paso o los pasos siguientes puede ser vital. Un rápido vistazo a un tablero de este tipo puede indicar rápidamente a los demás qué trabajo se está realizando, qué va bien y qué va mal y si se está llevando a cabo una labor de mejora. Para este paso se necesita valentía, ya que uno se compromete a mejorar el proceso. Pero también funciona porque a nadie le gusta comprometerse y no cumplir.

5. Para cambiar el comportamiento, se necesita una rutina. No puedes mejorar si no tienes una práctica diaria dedicada a la mejora

Afortunadamente, no hace falta que descubras una rutina y un proceso mental eficaz para avanzar hacia la mejora diaria. El regalo que Mike Rother nos ha hecho a todos es el libro “Toyota Kata”. Este libro hace un gran trabajo explicando las actividades de la resolución diaria de problemas, las rutinas de mejora que se pueden practicar y dominar así como el elemento crítico del coaching que es esencial para desarrollar a las personas y construir una habilidad interna de resolución de problemas. Si aún no has leído este libro, te lo recomiendo.

Al final, aunque parezca contrario a la intuición, dedicar tiempo a la mejora diaria de los procesos es la única forma de escapar de la trampa de sentir que no se tiene tiempo para nada. La única forma de liberar algo de tiempo para hacer un trabajo más importante es empezar a eliminar las fuentes de extinción de incendios y retrabajo que están generando un trabajo mal planificado.

¿Qué técnicas has utilizado para combatir con éxito el pensamiento “no tengo tiempo para mejorar”?

Fecha de publicación 14/07/23

Artículos Relacionados

Próximos Eventos

La forma Lean de practicar Agilidad

Ser ágil nunca había sido tan popular, y esta oleada está sacando a la luz la importancia de combinar las prácticas ágiles con el pensamiento Lean.

Lean Practitioner

Marca la diferencia. Certifícate con el Sello Internacional de Lean Global Network y lidera la Transformación Lean en tu organización.

Próximos eventos
Libros para ti

Suscríbete a nuestro newsletter